sábado, 31 de enero de 2009

el elefante sumiso

(este texto lo he leído en diferentes sitios, el agunos aparece Jorge Bucay como su autor, en otros nadie, otras personas...)


Cuando yo era chico me encantaban los
circos. Lo que más me gustaba eran los
animales, y mi preferido era el elefante.
Durante la función, la enorme bestia
impresionaba a todos por su peso, su tamaño
y su descomunal fuerza. Pero, después de la
actuación y hasta un rato antes de volver al
escenario, uno podía encontrar al elefante
detrás de la carpa principal, con una pata
encadenada a una pequeña estaca clavada en
el suelo. La estaca era sólo un minúsculo
pedazo de madera, apenas enterrado
superficialmente. Y aunque la cadena era
gruesa y poderosa, me parecía obvio que ese
animal, capaz de arrancar un árbol de cuajo,
podría arrancar la estaca y huir. El misterio era
evidente: ¿por qué el elefante no huía, si
podría arrancar la estaca con el mismo esfuerzo
que yo necesitaría para romper un fósforo?
¿Qué fuerza misteriosa lo mantenía atado?


Tenía 7 u 8 años, y todavía confiaba en la
sabiduría de los mayores. Pregunté entonces a
mis padres, maestros y tíos, buscando respuesta
a ese misterio. No obtuve una coherente. Alguien
me explicó que el elefante no escapaba
porque estaba amaestrado. Hice entonces la
pregunta obvia: “Y si está amaestrado, ¿por qué
lo encadenan?” No recuerdo haber recibido
ninguna explicación satisfactoria.


Con el tiempo olvidé el misterio del elefante
y de la estaca, y sólo lo recordaba cuando me
encontraba con personas que me daban
respuestas incoherentes, por salir del paso, y,
un par de veces, con personas que se habían
hecho la misma pregunta. Hasta que hace unos
días me encontré con una persona, lo suficientemente
sabia, que me dio una respuesta que
al fin me satisfizo: el elefante no escapa porque
ha estado atado a una estaca parecida desde
que era muy pequeño.


Cerré los ojos y me imaginé al elefantito,
recién nacido, sujeto a la estaca.

Estoy seguro de que en aquel momento
empujó, estiró y sacudió tratando de soltarse. Y a
pesar de todo su esfuerzo no pudo hacerlo: la
estaca era muy fuerte para él. Podría jurar que
el primer día se durmió agotado por el esfuerzo
infructuoso, y que al día siguiente volvió a
probar, y también al otro y...


Hasta que un día, un terrible día, el animal
aceptó su impotencia y se resignó a su destino.
Dejó de luchar para liberarse.


Este elefante enorme y poderoso no escapa
porque cree que no puede hacerlo. Tiene grabado
en la mente el recuerdo de sus inútiles esfuerzos
de entonces, y ha dejado de luchar. Nunca más
trató de poner a prueba su fuerza.

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jueves, 29 de enero de 2009

el samurái solitario que bombardeó América

Os hago llegar una historia curiosa y con un punto incluso de aventura romántica que me pasa Javi. Gracias!

Entre las más extravagantes aventuras de la II Guerra Mundial, está la del aviador japonés Nobuo Fujita, que, despegando desde un submarino, trató de incendiar a bombazos los bosques de Oregón en el único ataque aéreo que ha sufrido el territorio continental de EE UU hasta el 11-S. Los resultados no fueron lo que se dice espectaculares.

Cuando aquella mañana del 9 de septiembre de 1942, el sargento especialista y aviador de la Armada Imperial japonesa Nobuo Fujita, de 31 años, trepaba a la carlinga de su aeroplano, era muy consciente de que estaba haciendo historia. Fujita estaba a punto de despegar para bombardear por primera vez desde un avión territorio continental de Estados Unidos. En concreto, los bosques de Oregón.

El ataque aéreo de Fujita -en realidad fueron dos, pues lo repitió días más tarde- es el único de su clase que se ha realizado contra EE UU (descartando el cometido contra Pearl Harbor, en la isla Oahu, en Hawai) hasta que los terroristas del 11-S estrellaron aviones contra las Torres Gemelas y el Pentágono. La de Fujita, Faetón [hijo del Sol en la mitología griega] de ojos rasgados, fue una agresión mucho menos luctuosa (no murió ni fue herido nadie) y más audaz. Fue además un fracaso: el objetivo era provocar grandes incendios forestales con sus bombas, pero había llovido y los bosques estaban húmedos. (Sometimes happens!!...)

Era una operación arriesgada: hacer despegar un avión desde la cubierta de un submarino tras haber navegado desde Japón hasta la costa oeste de EE UU y sobrevolar en solitario 80 kilómetros de territorio enemigo hasta los grandes bosques del parque nacional del monte Emily. Iba a ser una respuesta al osado bombardeo de Tokio por los B-25 de Jimmy Doolittle en abril. El plan, basado en el uso agresivo de la aviación embarcada en submarinos (los japoneses eran los únicos que disponían de esa innovación: un total de 41 de sus sumergibles portaban hidroaviones desmontados y estibados en un hangar a tal efecto), lo había ideado el propio Fujita en su tiempo libre, aunque su proyecto original era atacar el canal de Panamá. El veterano aviador se quedó de una pieza cuando en julio de 1942 fue requerido por el cuartel general de la Armada para una reunión secreta en torno a su plan en la que estaba presente nada menos que el príncipe Takamatsu, el hermano pequeño de la Sagrada Grulla, el emperador Hiro Hito. "Fujita, vamos a enviarle a bombardear el continente americano", le dijeron. A lo que el piloto contestó doblándose por la cintura con un lacónico y marcial: "¡Hai!".

Nacido en 1911, Nobuo Fujita, pequeño y nervudo, se alistó en la Armada Imperial en 1932 y, prendado de los aeroplanos y de la mística del vuelo como muchos otros jóvenes de la época, consiguió hacerse aviador de la marina, un destino entonces tremendamente exclusivo. Fujita fue piloto de pruebas, y parece que excelente. Luego, lo enviaron no a un portaaviones, sino a un submarino. Embarcado en el I-25 durante la II Guerra Mundial, vivió aventuras sin cuento realizando atrevidos vuelos de reconocimiento desde el sumergible con su aparato, en puro estilo vol de nuit, orientándose por la luz de los faros costeros (incluso voló sobre los puertos de Sidney, Melbourne y Auckland). Su aeroplano era el pequeño hidroavión Yokosuka E14Y (denominado Glenn por los aliados), que se lanzaba desde una rampa en cubierta y que los operarios montaban en una hora. Su velocidad de crucero era de 135 kilómetros por hora, tenía una autonomía de cinco horas y, por toda defensa, una ametralladora de 7,7 milímetros.

Aquel 9-S en la costa de Estados Unidos...
...tras colocarse las gafas típicas de los pilotos japoneses en forma de ojos de gato, despegar con el buen augurio del sol naciente que se espejeaba en sus alas y escuchar los "¡banzai!" de rigor de la tripulación del I-25, Fujita y su observador, Shoji Okuda (que moriría luego durante la guerra), volaron entre neblina y lanzaron sobre un denso bosque la primera de las seis bombas de 76 kilos, que dispersaban al detonar 520 bolitas incendiarias en un área de 90 metros cuadrados. Vieron el brillo de la explosión y llamas. Vecinos del pueblecito de Brookings y guardabosques siguieron con lógica preocupación las evoluciones del avión japonés, y se dio la alarma, incluso al FBI. Los fuegos se extinguieron por sí mismos. Fujita volvió a atacar el día 29, esta vez de noche, con el mismo resultado. De regreso al sumergible, salieron por piernas convencidos de que habían montado una buena.

La parte bonita de la historia de Fujita viene después de la guerra (en la que continuó volando desde submarinos hasta que en 1944 le transfirieron al adiestramiento de kamikazes, un destino sin mucho futuro). En 1962, el viejo piloto reconvertido en comerciante de metales recibió una invitación para viajar a Brookings. Temiendo que fuera para juzgarle por crímenes de guerra, se llevó su espada, por si había que hacerse el haraquiri. Con gran sorpresa por su parte, le recibieron con simpatía. Tanta, que decidió regalar al pueblo el sable de su familia -el que llevó en sus vuelos-, que se exhibe en el Ayuntamiento de la localidad. Fujita regresó varias veces al pueblo, del que fue nombrado ciudadano honorario, e incluso volvió a volar sobre los parajes de su ataque y plantó un árbol -un retoño de secuoya- en el lugar exacto donde cayó una de sus bombas. En 1997, cuando Fujita murió de cáncer de pulmón, su hija Yoriko enterró parte de sus cenizas entre los bosques que el samurái aviador quiso un día incendiar.

Dibujo que representa un submarino I-25 japonés del que despega un hidroavión Yokosuka E14Y (denominado Glenn por los aliados).

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martes, 27 de enero de 2009

...y tú de qué hablas?

En la vida hay que hablar mucho de las cosas, poco de los demás y nada de uno mismo.

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jueves, 22 de enero de 2009

oxímoron

En retórica, el oxímoron (palabra proveniente del griego), es, dentro de las figuras literarias, una de las llamadas figuras lógicas.
Consiste en armonizar dos conceptos opuestos en una sola expresión, formando así un tercer concepto, cuyo significado se desprende de su interpretación lógica. Para su denominación se utiliza también el latinismo contradictio in terminis.
Dado que el sentido literal de un oxímoron es absurdo (por ejemplo, «un instante eterno»), se fuerza al lector a buscar un sentido metafórico (en este caso: un instante que, por la intensidad de lo vivido durante el mismo, hace perder el sentido del tiempo).
El recurso a esta figura retórica es muy frecuente en la poesía mística y en la poesía amorosa, por considerarse que la experiencia de Dios o del amor trasciende todas las antinomias mundanas.
Ejemplos
• «Vista ciega, luz oscura, / gloria triste, vida muerta» (Rodrigo Cota de Maguaque, m. 1498).
• «Lo fugitivo permanece y dura» (Francisco de Quevedo, 1580-1645).
• «Es hielo abrasador, es fuego helado, es herida que duele y no se siente...» (Quevedo).
• «En la figura que se llama oximoron, se aplica a una palabra un epíteto que parece contradecirla; así los gnósticos hablaron de una luz oscura; los alquimistas, de un sol negro», El zahir de Jorge Luis Borges).
• «Beatriz era alta, frágil, muy ligeramente inclinada; había en su andar (si el oxímoron es tolerable) una como graciosa torpeza, un principio de éxtasis» (El aleph, de Borges).
• «Placeres espantosos y dulzuras horrendas» (Baudelaire).
• «Mis libros están llenos de vacíos» (Augusto Monterroso, 1921-2003).
• «El fusilado que vive» (Operación Masacre de Rodolfo Walsh).
• «Literatura oral» (para referirse en algunas universidades a la Tradición oral).
• «¡Qué confusión, qué dicha, qué dolor!» (El primer amor, de Pablo Milanés).
• «Hill Valley» (en castellano: ‘Valle Colina’, topónimo inventado en la trilogía Regreso al Futuro). • «Realidad virtual».
• «La Paz es la Guerra» (1984, de George Orwell).
• «Logró cierta serenidad convulsa en su vida» (Manuel Vicent)

En ocasiones, se declara que alguna expresión es un oxímoron para emitir un juicio subjetivo (casi siempre negativo) sobre alguno de los términos implicados. Ejemplos:
• Actúe naturalmente
• Ciencia Cristiana (religión estadounidense)
• Fuerza de paz
• Inteligencia militar (notado por Groucho Marx)
• Microsoft Works (traducido malintencionadamente como ‘Microsoft funciona’)
• Propiedad intelectua

La figura opuesta sería el pleonasmo: figura de construcción en la que existe redundancia entre términos contiguos de un mismo enunciado. Por ejemplo: lo vi con mis propios ojos, métete adentro, sal afuera, el cadáver de un difunto muerto que ya falleció.

En algunos casos el pleonasmo tiene valor expresivo y se utiliza como recurso estilístico, como sucede en este romance tradicional:
Allí arriba en aquel cerro
hay un lindo naranjel
que lo cría un pobre ciego,
pobre ciego que no ve.

Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, el uso de un pleonasmo denota poca habilidad lingüística para expresar una idea:
"Lo que no puede ser no puede ser, y además es imposible."

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martes, 20 de enero de 2009

e-mail

Como consecuencia de la actual crisis, un hombre pierde su trabajo. Después de buscar trabajo durante varios meses, se entera de que en Microsoft necesitan barrenderos. Durante la entrevista, el responsable de RRHH le pregunta sus datos, le observa barrer, le felicita y le dice: "El puesto es suyo. Déme su e-mail para informarle el día y la hora en que deberá presentarse".

El hombre contesta que no tiene e-mail y el responsable de RRHH le dice que lo lamenta mucho pero que si no tiene e-mail, virtualmente no existe, y que, como no existe, no le puede dar el trabajo.

El hombre sale desesperado, no sabe qué hacer. Sólo le quedan 100 € en el bolsillo. Necesita ya encontrar una forma de ganarse la vida. Entonces decide ir al mercado de frutas y verduras y compra una caja de tomates de 10 Kg. Se va de casa en casa vendiendo el kilo de tomates un 50% más caro de lo que los compró. En menos de dos horas, ha duplicado su dinero. Repite la operación otras tres veces, cena en un pequeño restaurante y vuelve a casa con 250 €.
Se da cuenta de que de esa forma puede sobrevivir, y cada día sale más temprano y vuelve más tarde. Así duplica, triplica y hasta cuadriplica el dinero en un solo día. Con constancia, logra comprar una camioneta, que un año después cambia por un camión. A los tres años, ya tiene una pequeña flota de transporte.
Al cabo de cinco años, el hombre es dueño de una de las principales distribuidoras de alimentos del país.

Entonces....recibe a un agente de seguros y, al terminar la conversación, este le pide al empresario que le dé su dirección electrónica para enviarle la póliza. El hombre contesta que no tiene e-mail, y el agente le dice:
—Si usted no tiene e-mail y llegó a construir este imperio, no quiero imaginarme lo que sería si lo tuviera.
Y el buen hombre replica:
—Sería barrendero de Microsoft.

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Moraleja 1. Internet y el e-mail no te solucionan la vida.
Moraleja 2. Si trabajas por tu cuenta y tienes suerte, puedes ser millonario.
Moraleja 3. Si quieres ser barrendero de Microsoft, es mejor tener e-mail.

Corolario. Si tienes e-mail, estás más cerca de ser barrendero de Microsoft que millonario.
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ligera adaptación de un relato del libro La Culpa es de la Vaca

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sábado, 17 de enero de 2009

people are strange

Mirar este video donde la artista Violenn Simon escenifica un videoclip a través de ilustraciones y pone imagen a la inquietante obra maestra de The Doors, "People Are Stranger".
Fantástico trabajo.




People are strange from Denis Fongue on Vimeo.

En el blog tenéis las ilustraciones del video y otras obras de la artista.

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viernes, 16 de enero de 2009

eres persona?

"En tu vida no hay ni personas ni cosas neutrales: o te mejoran o te impiden mejorar, y si no mejoras, no eres persona."

Masaki Imai, filósofo de empresa, creador del método Kaizen.

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miércoles, 14 de enero de 2009

alterando modelos

El origen de la vida es una sucesión de replicas; el arte es una infinita sucesión de modelos alterados; la Historia es, de hecho, una cadena de diálogos y refutaciones, de espejos perfeccionados y deformantes, de ecos y rebeldías. Así se ha hecho camino, alterando modelos.

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domingo, 11 de enero de 2009

mobilis in mobili

Este es el lema del Nautilus, el submarino del capitán Nemo en la novela de aventuras 20.000 Leguas de Viaje Submarino de Julio Verne.
Podría ser traducido como: Movimiento dentro de un elemento móvil-Este lema representa con bastante exactitud la consideración que tendría un submarino surcando entre las aguas; un elemento que puede moverse dentro del medio que nunca para, que nunca descansa, que está en movimiento constante. Dentro del mar.

Os dejo un extracto del libro donde aparece citado el lema:

"...Entre los platos que nos sirvieron reconocí diversos pescados delicadamente cocinados, pero hubo otros sobre los que no pude pronunciarme, aunque eran excelentes, hasta el punto de que hubiera sido incapaz de afirmar si su contenido pertenecía al reino vegetal o al animal. En cuanto al servicio de mesa, era elegante y de un gusto perfecto. Cada utensilio, cuchara, tenedor, cuchillo y plato, llevaba una letra rodeada de una divisa, cuyo facsímil exacto helo aquí:
MOBILIS IN MOBILI
¡Móvil en el elemento móvil! Esta divisa se aplicaba con exactitud a este aparato submarino, a condición de traducir la preposición in por en y no por sobre. La letra N era sin duda la inicial del nombre del enigmático personaje al mando del submarino...."


En la edición francesa de 1871 de la novela aparece el lema como "MOBILIS IN MOBILE" lo cual es incorrecto. Ya en la edición de 1880 la inscripción aparece corregida ("MOBILIS IN MOBILI"), pero la errata inicial se ha extendido tanto que es más fácil encontrar una edición con el error que sin el. En vuestra biblioteca, tenéis la edición corregida o la errónea? (Yo he mirado y tengo la incorrecta).

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sábado, 10 de enero de 2009

ilustraciones





Os pongo unas cuantas ilustraciones que descargué de la red hace ya tiempo y que puestas así, todas juntas, me gustan. No indico el artista porque lo desconozco.

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viernes, 9 de enero de 2009

menos es más





En tu empresa, en tu profesión, en tu vida:
lo que no hace falta, sobra; lo que no suma, resta.

Menos es más.



ilustración: kanjis de
Kaizen (Mejora Continua)

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jueves, 8 de enero de 2009

encuentra el reloj perdido tras 67 años

Teddy Bacon vio por última vez su reloj en 1941 cuando estaba en su barco, el HMS Repulse, en el puerto de Gibraltar. El reloj se había deslizado de su muñeca y se perdió en el mar mientras tiraba un cabo por la borda. Dos buceadores intentaron recuperar el tesoro pero no lo lograron. Entonces Bacon abandonó la idea de volverlo a ver.

El valioso reloj apareció en 2007 cuando trabajadores dragaron el puerto y encontraron el objeto junto a otros escombros, a una profundidad de unos 40 m. Uno de los jefes del puerto dejó escrita en 1941 una descripción del reloj con su situación aproximada, por lo que los trabajadores supieron a quién pertenecía y lo enviaron por correo a la dirección que Bacon había dejado apuntada hacía años en un trozo de papel. Tras pasar por todas las casas en las que Bacon había vivido, el paquete finalmente llegó a su casa actual, sita en Tarvin, Cheshire (Inglaterra).

Aquí tenemos al veterano Teddy con su reloj, juntos de nuevo tras 67 años!


El reloj, un Bulova automático, seguía funcionando!!!


Bacon, que actualmente tiene casi 90 años, manifestó su sorpresa por volver a recuperar el reloj después de tanto tiempo. El teniente Bacon compró el reloj en las Azores, donde hacían escala en un viaje hacia Singapur. Le costó 55 dólares. Tras recuperarlo, lo lleva prácticamente a diario y asegura que el reloj funciona perfectamente.

Ya sabes, nunca pierdas la esperanza de recuperar algo que hayas perdido. Nunca se sabe!

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lunes, 5 de enero de 2009

Katsushika Hokusai

Katsushika Hokusai, (Edo (actual Tokio), oct.1760 – may.1849) fue un pintor y grabador japonés del período Edo, adscrito a la escuela Ukiyo-e. Este artista fue quién acuñó el término manga en 1814 combinando los kanji correspondientes a informal (漫 man) y a dibujo (画 ga). Es uno de los principales artistas de la escuela Ukiyo-e, "pinturas del mundo flotante".

Vino al mundo, con el nombre de Tokitaro, al este de Edo. Allí, desde los cinco años, desarrolló su gran vocación por el dibujo y la pintura. Esta inclinación determinó que, con una corta edad, fuera adoptado como aprendiz y como hijo por un prestigioso artesano de Edo, conocido como Nakajima, del que posteriormente fue su legitimo heredero, hecho que hace pensar que, posiblemente, sea cierta la historia que explica que Hokusai era verdaderamente hijo de Nakajima, nacido de una concubina.

En su juventud, Hokusai decidió trabajar como vendedor en una prestigiosa librería, y a partir de los 15 años, y hasta los 18, entró como aprendiz de grabador en un taller. Este temprano entrenamiento en el mundo del libro y del comercio de la impresión contribuyeron al desarrollo de Hokusai como impresor. En el año 1778, con 18 años de edad, se convirtió en discípulo del maestro de la escuela Ukiyo-e, Katsukawa Shunsho, con el que aprendió la técnica del grabado con planchas de madera, especializándose en retratar a actores. El joven Hokusai publicó sus primeros trabajos al año siguiente, invitaciones impresas para el teatro Kabuki, en las que el género de la escuela del Shunsho y de Katsukawa aparece ya totalmente dominado.

Hokusai debió contraer matrimonio en torno a la edad de 20 años. Posiblemente, debido a la influencia de la vida familiar, en este periodo sus diseños tienden a recoger actores y mujeres en ambientes históricos y en jardines utilizando la técnica Uki-e (paisajes semi-históricos en los que se utiliza la técnica occidental de la perspectiva), así como impresiones de niños.

Hacia los 30 años su joven esposa falleció dejándole un hijo y dos hijas. En el año 1797 se volvió a casar y adoptó el conocido nombre de Hokusai. Este cambio de nombre marca el inicio de la edad de oro de su trabajo, que continuó durante medio siglo.

La obra de Hokusai en este periodo cubre toda la gama del arte Ukiyo-e: tarjetas, Surimono, libros ilustrados, ilustraciones de antologías de versos, libros eróticos, pinturas a mano o libros de bocetos. Dentro de los temas tratados por Hokusai, en escasas ocasiones compitió con Utamaro, el mejor grabador de voluptuosas imágenes femeninas. Pese a esta limitación consciente, Hokusai trató de abarcar una amplia gama de temas, especialmente puso énfasis en la representación de paisajes y escenas históricas, en las que la figura humana desempeña un papel secundario. Alrededor del final de la centuria introdujo en su estilo la técnica de la perspectiva y el colorido occidental.
A partir del siglo XIX Hokusai comenzó la ilustración del yomihon, novelas históricas. Bajo su influencia, su estilo comenzó a sufrir cambios importantes y claramente visibles entre 1806 y 1807. Su figura y su trabajo cada vez tuvo un mayor alcance, pero perdió en delicadeza y tendió a prestar mayor atención a los temas clásicos tradicionales, especialmente la representación de samuráis, guerreros o temas chinos, y a alejarse del mundo de Ukiyo-e.

A partir del año 1812, la atención de Hokusai se centró en la ilustración de libros, y particularmente en los libros de copias de grabados diseñados para artistas aficionados. Su intención era encontrar nuevos discípulos y, por tanto, nuevos protectores, en lo que tuvo un éxito limitado.

Junto a la fama de sus detalladas impresiones e ilustraciones, Hokusai cosechó también gran éxito en las exposiciones públicas de su pintura; hizo, por ejemplo, una enorme pintura de unos 200 m2 con figuras mitológicas para un multitudinario festival. Incluso una vez fue convocado para mostrar sus habilidades artísticas ante el shogun, teóricamente un ayudante del emperador que en la práctica era el gobernante del Japón.



En el verano de 1828 la segunda esposa de Hokusai murió. El maestro tenía entonces 68 años, se encontraba afligido, con una parálisis intermitente en el brazo izquierdo, solo y con un nieto disoluto, que había demostrado ser un delincuente incorregible. Ante esta situación su hija favorita y alumna, O-ei, rompió su matrimonio con un artista menor y volvió a la casa del padre donde permaneció el resto de su vida.

Hokusai trabajó hasta el último día de su existencia. Era un artista enérgico que se levantaba temprano y pintaba hasta la noche. Ésta había sido su forma de actuar durante todo su larga y productiva vida, y fue también la de sus años finales. De los millares de libros y de impresiones de Hokusai, sus Treinta y seis vistas del Monte Fuji son particularmente notables. Publicada entre 1826 y 1833, esta famosa serie, que con los suplementos incluía un total de 46 impresiones a color, marcó un hito en la impresión japonesa de paisajes. La grandeza del diseño y la habilidad de la ejecución no había sido alcanzada hasta ese momento, incluso en el trabajo de su contemporáneo Hiroshige.

Los continuos cambios de domicilio de Hokusai -residió en más de 90 viviendas-, e incluso los cambios de nombre, son elementos significativos del carácter del artista. Además de su nombre principal, Hokusai utilizaba otros dos seudónimos ocasionales, y alrededor de una veintena de nombres que, indistintamente, añadía a su nombre principal.

Pese a sus súplicas por seguir viviendo una década más, el día 18 del cuarto mes japonés "el viejo enojado con la pintura", como él mismo se definía, murió a lo 89 años, sin haber satisfecho la búsqueda de la última verdad sobre la pintura.
Quince años antes había escrito:

[...] a la edad de cinco años tenía la manía de hacer trazos de las cosas. A la edad de 50 había producido un gran número de dibujos, con todo, ninguno tenía un verdadero mérito hasta la edad de 70 años. A los 73 finalmente aprendí algo sobre la calidad verdadera de las cosas, pájaros, animales, insectos, peces, las hierbas o los árboles. Por lo tanto a la edad de 80 años habré hecho un cierto progreso, a los 90 habré penetrado el significado más profundo de las cosas, a los 100 habré hecho realmente maravillas y a los 110, cada punto, cada línea, poseerá vida propia [...]

Considerado el máximo exponente de la escuela de grabados Ukiyo-e, Hokusai incorporó a lo largo de su vida la esencia del arte de esta escuela. Las líneas curvas trazadas con una gran soltura, características de su estilo inicial, fueron evolucionando gradualmente hacia una serie de espirales que añadieron una libertad y elegancia aún mayores a su obra, como puede observarse en Raiden (Espíritu del trueno). Era famoso por la energía y espontaneidad de su genio creador, cualidades que con la edad se incrementaron aún más.
En las obras de su última época utilizaba pinceladas amplias cortadas y una técnica de coloreado que le daba una cualidad más sombría. Entre las más conocidas están el cuaderno de dibujos en 13 volúmenes Hokusai manga (comenzado en 1814) y la serie de grabados conocida como Fugaku sanjurokkei (Treinta y seis vistas del monte Fuji), que contiene algunas de las imágenes más famosas de la tradición artística japonesa. Su obstinado genio también representa, a sus 70 años, la creación artística permanente, el prototipo del artista único que se esfuerza en terminar la tarea emprendida.

Por otra parte, Hokusai constituye una figura que, desde finales del siglo XIX, impresionó a artistas, críticos y amantes del arte occidentales. Desde mediados del siglo sus grabados, como los de otros artistas japoneses, llegaron a a París, donde se coleccionaban con gran entusiasmo, en especial por parte de impresionistas de la talla de Claude Monet, Edgar Degas y Henri de Toulouse-Lautrec, cuya obra denota una profunda influencia de dichos grabados.


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domingo, 4 de enero de 2009

imaginar soluciones

En una tarde nublada y fría, dos niños
patinaban sin preocupación sobre una laguna
congelada. De repente el hielo se rompió, y
uno de ellos cayó al agua. El otro cogió una
piedra y comenzó a golpear el hielo con
todas sus fuerzas, hasta que logró quebrarlo y
salvar así a su amigo.
Cuando llegaron los bomberos y vieron lo
que había sucedido, se preguntaron: “¿Cómo
lo hizo? El hielo es muy grueso, es imposible
que haya podido romperlo con esa piedra
y sus manos tan pequeñas...”
En ese instante apareció un abuelo y, con
una sonrisa, dijo:
—Yo sé cómo lo hizo.
— ¿Cómo? —le preguntaron.
—No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.


Einstein dijo: Si lo puedes imaginar, lo puedes lograr.

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sábado, 3 de enero de 2009

La paradoja del cumpleaños

¿Cuántas personas es necesario reunir para que dos de ellas cumplan años el mismo día con una probabilidad mayor del 50%? Pensar en una cifra antes de seguir leyendo....

La paradoja del cumpleaños establece que si hay 23 personas reunidas en una habitación, hay una probabilidad del 50,7% de que al menos dos de ellas cumplan años el mismo día. Para 60 o más personas, la probabilidad es mayor del 99%. Obviamente es del 100% para 366 personas (teniendo en cuenta los años bisiestos). A decir verdad y en sentido estricto, esto no es una paradoja ya que no es una contradicción lógica; es una paradoja en el sentido que es una verdad matemática que contradice la intuición común. Mucha gente piensa que la probabilidad es mucho más baja, y que hacen falta muchas más personas para que se alcance la probabilidad del 50%.


El error más extendido es haber interpretado la pregunta como la probabilidad de que alguien cumpla el mismo día que uno mismo, y no como la probabilidad de que dos cualesquiera coincidan en su fecha de nacimiento.

La probabilidad de que en una habitación haya otra persona que cumpla años el mismo día que tú es otra cosa muy diferente (en este caso, con 23 individuos, sólo hay un 6% de probabilidades de que esto ocurra, y se necesitan a 253 para que haya más de un 50%).

En el enlace que aparece bajo el post, encontrareis la explicación matemática completa. También está en la Wikipedia.

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viernes, 2 de enero de 2009

como funciona el bisel de un reloj


Quizá esta entrada os parezca una memez, pero preguntando en mi entorno, me he dado cuenta que la gente no tiene muy claro cuál es el uso del bisel común de los relojes y porqué generalmente sólo gira en un sentido. Trataremos de aclararlo en las siguientes líneas.

Por lo general, el bisel giratorio está graduado en minutos (de cero a sesenta) y sirve para medir intervalos de tiempo de un proceso, aunque eso sí, siempre inferiores a una hora. Por ejemplo, si voy a hacer algo, cocer unos spaghetti, mezclar dos componentes de una pasta de pegar, una inmersión..., pongo el cero del bisel alineado con la aguja de los minutos. A partir de ahí, y leyendo directamente sobre el bisel, el progreso de la aguja me indica el tiempo en minutos transcurrido desde el inicio del proceso. Es importante que el bisel no se mueva accidentalmente, para no falsear la lectura obtenida.

El caso de los relojes de buceo es un poco especial. Antes de iniciar una inmersión, se mira en las tablas de buceo el tiempo máximo de inmersión (función de la profundidad máxima de inmersión). Este es el tiempo máximo que puede estarse bajo el agua, y será el que deba tenerse como referente y limitante. Es por ello que en los relojes de buceo el bisel sólo gira en sentido antihorario (sentido contrario a las agujas del reloj). En caso de ser movido de forma accidental durante la inmersión, el error se producirá siempre desde el lado de la seguridad. Esto es, siempre llevaría a pensar que el tiempo sumergido ha sido mayor que el real, evitando así el riesgo de sufrir algún problema con la descompresión. Esta característica del bisel giratorio sólo en un sentido fue incluida inicialmente en los relojes de buceo, pero se ha extendido a la mayoría de los biseles.
Existen otros biseles, como pueden ser aquellos de los relojes de aviación... que tienen la capacidad de girar en ambos sentidos. Con ellos se miden cosas de lo más variopintas: distancias y tiempos en función de la velocidad, correcciones del rumbo en función del viento, multiplicaciones, divisiones, consumos de combustible, conversiones de unidades.... Os dejo un link con fotos del manual del Seiko Flightmaster que ilustra lo comentado.

En muchos relojes puede verse que los primeros 15-20 minutos del bisel están marcados de forma diferente al resto; bien con una graduación más detallada, bien con un color diferente, o bien con ambas cosas. Los biseles bicolor más comunes han sido tradicionalmente rojos (en los primeros 15-20´) y azules (el resto). Es por ello que a estos biseles se les conoce también con el apelativo de bisel pepsi. La utilidad y origen de este sector diferenciado del bisel ha sido y es, fruto de una interesante controversia. Hay muchas teorías que dicen que este aspecto sirve para usar el reloj como brújula, para representar el tiempo exacto que duraría el aire de una botella con capacidad determinada a una profundidad dada, que los colores vienen de un diseño original de relojes para los pilotos de la Pan Am...

De todas estas especulaciones y teorías sin confirmar, las que desde mi punto de vista son más razonables y defendibles son las siguientes:

1.- Uso del bisel pepsi como indicador sueño/vigilia de una zona horaria:
Si imaginamos el bisel dividido en 24 particiones (horas) y la zona roja ocupando 2o minutos (correspondiente a 1/3 del bisel, esto es, a 24/3=8 horas), puede decirse que la zona roja indicaría las horas de sueño de una región horaria determinada diferente a la del usuario del reloj. Si se posiciona el área roja con el desfase pertinente de manera que indique las horas normales de dormir en la zona a considerar, de un simple vistazo al reloj, y en función de a qué zona del bisel esté apuntando la aguja horaria, sabremos si en la otra zona duermen o no. Los detractores de esta interpretación dicen:-y porqué no es blanco y negro el bisel?


2.- Uso del bisel pepsi como medidor de los tiempos de descompresión.

Antes de terminar una inmersión y salir a superficie, hay que hacer unas paradas de seguridad y/o descompresión. Para medir adecuadamente la duración de esas paradas, se usaría esta parte roja del bisel, que por lo general además siempre está graduada en intervalos menores (más detallados) que el resto.

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jueves, 1 de enero de 2009

feliz añO 2009 !!!!!!!!!!!

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